14 julio, 2007

· Vacío · Vide · Empty ·


Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad no como relacional ni como histórico, definirá un no lugar. (...) La sobremodernidad es productora de no lugares, es decir, de espacios que no son en sí lugares antropológicos y que (...) no integran los lugares antiguos: éstos, catalogados, clasificados y promovidos a la categoría de "espacios de memoria", ocupan allí un lugar circunscripto y específico.

Marc Augé



"Vacío". Éste es el nombre definitivo del trabajo que presento a continuación; en él me planteo el concepto de la "no-identidad" encarnada por el lugar -o no lugar-, reflexión que viene de largo en mis preocupaciones e incluso en mi vida cotidiana ya que convivo con ella.


Las personas toman la identidad de los lugares que habitan o bien hacen que esos lugares reflejen su identidad: ésa ha sido la tendencia hasta la era contemporánea en la que la industrialización y la post-industrialización, los grandes movimientos migratorios del siglo XX, la evolución de los medios de transporte y comunicación, y una larga lista de factores relacionados, han alterado sensiblemente la percepción del mundo. Uno de los subproductos de estos cambios es la "desidentidad" o no-identidad de lugares y personas, al menos en el mundo occidental.


Las ciudades conservan sus centros históricos y monumentales, pero avanzan hacia un modelo en el que esos centros son lugares deshabitados que albergan hoteles, monumentos, centros comerciales y oficinas. Pero ¿y los habitantes reales de esas ciudades?. Los ciudadanos, empujados por esa tendencia, se desplazan a las periferias donde abundan las zonas residenciales que cubren sus necesidades de trabajo, sanitarias, de educación, ocio, etc. Las zonas de las que hablamos eran, antes de convertirse en anexos de las megaciudades, campos de cultivo, pastos o fábricas. Rara vez sobrepasan una historia mayor de 100 años, y sus habitantes, por lo general, suelen seguir patrones de conducta similares. En la mayoría de casos la elección del lugar de residencia obedece a criterios de todo tipo salvo de identidad, y la propia identidad del lugar de acogida se diluye entre la masa heterogénea en cuanto a sus procedencias pero homogénea en cuanto a sus conductas.



El resultado es ciudades al uso, en la que los criterios pragmáticos se imponen a los estéticos, históricos o de identidad. Nos encontramos entonces que, con algunos matices, las periferias de Madrid o Barcelona no son muy diferentes a las de París, Londres,...


La identidad de las periferias es la "no-identidad".


En el aspecto fotográfico, mi acercamiento al tema puede parecer un tanto "radical", ya que fotografío partes de la ciudad en planos no muy abiertos, por la noche, con ausencia total de presencia humana y con unas condiciones de luz muy particulares. El ambiente resulta opresivo e incómodo, envuelto en un aura misteriosa.


Matizaré el "acercamiento radical" al sujeto porque, objetivamente, lo que podemos ver en las fotografías, son los objetos cotidianos que pueblan la geografía de los lugares a los que me refiero: calles, estaciones de tren, paradas de autobús, aparcamientos,... Lo que hago es una disección del espacio, una observación objetiva del lugar cuando los usuarios no lo utilizan, cuando no lo ven, y pretendo enfrentar al espectador al escenario de su propia realidad vista desde otra perspectiva y a otra hora, para invitarle así a entrar en mi reflexión.


Actualmente, este proyecto se encuentra en fase de desarrollo.

“Si al tocar la tierra en Trude no hubiese leído el nombre de la ciudad escrito en grandes letras, habría creído llegar al mismo aeropuerto del que partiera. Los suburbios que tuve que atravesar no eran diferentes de aquellos otros, con las mismas casas amarillentas y verdosas. Siguiendo las mismas flechas se bordeaban los mismos jardines de las mismas plazas. Las calles del centro exponían mercancías, embalajes, enseñas que no cambiaban nada. Era la primera vez que iba a Trude, pero ya conocía el hotel donde acerté a alojarme; ya había oído y dicho mis diálogos con compradores y vendedores (...); otras jornadas iguales a aquéllas habían terminado mirando a través de los mismos vasos, los mismos ombligos ondulantes.

¿Por qué venir a Trude?, me preguntaba. Y ya quería irme.
-
Puedes remontar el vuelo cuando quieras –me dijeron-, pero llegarás a otra Trude, igual punto por punto, el mundo está cubierto por una única Trude que no empieza ni termina, sólo cambia el nombre del aeropuerto.”

Italo Calvino.

Si te apetece hacer algún comentario al respecto, haz clic sobre la palabra "comment" y escribe lo que quieras; serás bien recibido/a. Muchas gracias.

12 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me encanta ver cómo tu trabajo va creciendo! me parece más maduro y consistente. Me han encantado las fotos, y me quedo con la sensación te tener ganas de ver más.
Sigue así , “hay una luz al final de tunel....”

Raquel (NN)

domingo, 15 julio, 2007  
Blogger Carlos Albalá said...

fantástico tio!

Felicidades, yo que ando investigando hace tiempo en la nocturnidad y las nuevas creacions de espacios, pues....realmente tu propuesta me parece genial!

Ya sabes tio! donde estoy. y tu sabes a lo que merefiero.

un abrazo

lunes, 16 julio, 2007  
Anonymous Anónimo said...

me encanta. asi sde simple. veo que parois te ha venido genial... lo que haya sido.
ya te mandare un email mas perosnal. un beso. ruth.

miércoles, 18 julio, 2007  
Anonymous Anónimo said...

Victor! como siempre no cesas de asombrarme...
maravilloso nuevo material....
enhorabuena por salir del bloqueo con buen paso.

un besazo.
se te echa de menos.

Lola.

jueves, 19 julio, 2007  
Anonymous Anónimo said...

excelente trabajo, tanto teorico como visual aunque te dire que las del aparcamiento se me caen un poco viendo a sus hermanas.
No te digo nada mas por que tu ya sabes perfectamente lo que hay que hacer, por que es lo que estas haciendo.
me siento orguyoso de tu evolucion y de tu trabajo.
gracias.
javi

martes, 14 agosto, 2007  
Blogger gimena said...

Las fotos son preciosas, ahora veo que lo que valia la cara de suenio que traias a clase de frances!
¿hay una que sale un ovni aterrizando en un garaje, no?

martes, 28 agosto, 2007  
Blogger liferose said...

las fotos no hace falta decir que son increibles, sobretodo porque representan y evocan justo lo que escribes de ellas...
no hace falta leer todas esas palabras,para saber que quieres representar con ellas, son realmente maravillosas...
Son fieles seguidoras de un dicho que hasta ahora me a acompañado siempre: " una imagen vale mas que mil palabras"
¡enhorabuena!

martes, 30 octubre, 2007  
Anonymous Anónimo said...

hola victor, soy lara. he hablado con sara y me ha contado que has estado estudiando en paris y que habias hecho este proyecto. inmediatamente me intereso, lo que conozco de ti me gusta mucho. te puedo decir que ha sido un verdadero placer reencontrarte, me fascinan tus fotos y, sobre todo, tu concepto de no-identidad, con el que, paradojicamente, me identifico. gracias por expresarlo y compartirlo.

miércoles, 30 abril, 2008  
Blogger Amín said...

Hola Víctor, me declaro fan tuyo. Excelente trabajo.
La genialidad sólo la tienen los genios.
Un saludo.

domingo, 21 diciembre, 2008  
Blogger Carina Felice said...

viendo tus fotos ya nadie puede temerle ni al vacio, ni al silencio, ni a la soledad.
Felicitaciones Victor, saludos desde Buenos Aires....

miércoles, 04 febrero, 2009  
Anonymous Anónimo said...

Increible. Tal vez m puedas ayudar a entender Trude.

miércoles, 16 septiembre, 2009  
Blogger Francesc said...

Víctor, el honor ha sido nuestro al recibir tu comentario en nuestro bloc. Seguro que los alumnos que estudian bachillerato artístico i se quedaron encantados con tus fotografías, mañana estarán muy satisfechos de conocer tu escrito. Tu trabajo nos sirvió y mucho para poder partir de otro punto de vista cuando estudiàbamos "la noche" y su iluminación en el cine. Muchos de los alumnos, al ver la soledad de tus escenarios en las imágenes comprendieron que era el silencio y la soledad de un instante lo que podía encandilar al espectador o ponerlo más nervioso y tenso, si nos interesaba porqué potenciaba el argumento. Gracies per tu generosidad.

domingo, 08 noviembre, 2009  

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